Páginas

lunes, 19 de marzo de 2012

Y después, ¿qué?

Hoy es un día deprimente. Simplemente porque me estoy enamorando y aunque tenga miedo al amor, no es eso lo que me preocupa. Me preocupa lo mucho que podrían cambiar las cosas de aquí a unos meses, el daño que nos podemos hacer si yo tengo que marcharme. Por una vez que no quiero huir, que soy feliz, comprendo que irme es lo que tengo que hacer. El caso es que tú serías la única razón que me haría retroceder y quedarme aquí, contigo. Pero, ¿cambiar un juego de niños por un futuro real? Está claro que me arrepentiría, sería el mayor error de mi vida. Pero ¿qué hago? No quiero que esto se acabe, no ahora que acaba de empezar. Te echaría tanto de menos, todos tus besos, tus ganas de hacerme feliz junto a ti, no podría vivir sin ti, de verdad que ya no. Siempre he dicho que nada es imposible, pero no puedo alejarme de ti. Empezó siendo un juego y ahora no sé lo que esto significa. No estamos juntos, pero me dices que me quieres, que eres mío y que yo soy tuya. No quieres un para siempre, pero tampoco quieres que esto termine. No sé si es que no estoy preparada para el amor, o para ti. Pero si te pierdo por querer vivir, sé que mi vida se perderá contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario